“Los 1000 días comprendidos entre el embarazo y los primeros dos años de vida del bebé se consideran el periodo de crecimiento más importante ya que constituye una ventana de oportunidades; es decir, todo lo que se haga o se deje de hacer en esa etapa va a repercutir en la vida adulta del bebé”, explicó la Directora Provincial de Nutrición, María Florencia Quintana, destacando que “la alimentación complementaria se recomienda a partir de los 6 meses, pero la lactancia sigue siendo el alimento principal durante el primer año de vida y se recomienda hasta los dos años del bebé por eso, somos los adultos a cargo quienes debemos máxima responsabilidad para una nutrición adecuada, la que incide en la calidad de vida y el desarrollo cognitivo del niño”.














