La tijtincha, explica Lamas, es un plato tradicional que «hacían nuestros abuelos» y se prepara con carne de animales como cabra, oveja o llama, y mazorcas de maíz. La particularidad de esta receta reside en su proceso: “se dejan secar al sol las patas y la cabeza del animal, para luego cocinarlas a fuego lento en ollas de barro durante 24 horas”, un ritual que culmina con la presentación de un plato cargado de historia y sabor.













