“Y esa fue la intención de Franco, un jujeño que estudia Ingeniería Civil en la ciudad de Córdoba, quien quiso plasmar en un papel el agradecimiento que sintió hacia el grupo humano solidario integrado por el personal del Ministerio de Gobierno y Justicia que diariamente asistió con desayuno, almuerzo y cena a los comprovincianos que ingresaban al hotel”, recordó

“No tan nos asistieron con comidas diarias, sino también con todas las necesidades particulares que surgían, pero lo más importante fue la solidaridad y el sentimiento de empatía que llevó a crear un vínculo de escucha y contención, donde nunca faltó una palabra de ánimo y esperanza.

En la carta Franco Villatarco expresó ; …Y entonces se me vino un relámpago de imágenes de lo que es el jujeño y de lo orgulloso que me sentía saber que yo era uno de ellos. En cuantos adjetivos podríamos resumir a un ser devoto, humilde y tradicionalista de su tierra, de cuantas maneras posibles podríamos describir el humor de ese aire a carnaval, de cuantas formas podríamos decirle a una persona que la hospitalidad es un regalo por haber nacido en este lugar. Que la educación, la buena fe y la buena voluntad no dependen para nosotros de una edad o del barrio en que vivimos, sino de lo capaces que somos de hacer sentir algo más que un perfume al caminar. Que ser maravilloso somos por el solo hecho de haber nacido acá…

El agradecimiento se hizo extensivo al Gobierno de la Provincia, es especial al grupo solidario integrado por el personal del Ministerio de Gobierno y Justicia, personal del Hotel Fenicia, y a los agentes de la policía, que asistieron a centenares de trabajadores golondrinas, estudiantes y repatriados de diversos puntos del país que retornaron a la provincia y fueron aislados en el hotel Fenicia.